De origen alemán y fechadas a finales del siglo XIX, estas pinzas pasaron por las manos del señor Francisco Serra, con las cuales se fabricaron los primeros bastidores de Casa Serra, para después ser utilizadas por Teresa Guzmán hacia la década de 1970. Con estas herramientas se preparaban los rollos de manta que daban consistencia a los distintos bastidores que podían encontrarse en la tienda durante gran parte del siglo XX.
Mateadores para dorado de principios del siglo XX, empleados por Francisco Serra en trabajos artesanales destinados a retablos, iglesias y marcos. Estas herramientas, traídas desde España, fueron utilizadas para realizar estofados y otros acabados tradicionales característicos de la época.
Por más de cinco décadas, Casa Serra comercializó una línea propia de óleos, elaborados en diversas etapas específicamente para la casa a partir de pigmentos importados de Alemania y Francia.
Francisco Serra nació en Barcelona, España, pero desde muy joven aprendió a hablar francés. Esta carta de 1941 registra una comunicación con la marca Henry Taylor, en la que se informa al señor Serra que, debido a las complicaciones del gobierno francés en ese momento, no era posible exportar a México la mercancía de herramientas solicitada.
Durante más de 50 años, Casa Serra vendió su propia línea de óleos, producidos en distintas etapas especialmente para la casa con pigmentos de Alemania y Francia. Este bote corresponde al blanco de plata —históricamente conocido como “blanco de plomo”—, uno de los óleos más utilizados en la pintura de caballete durante siglos.
Catálogo de Winsor & Newton de 1948 que funcionaba como guía para que los artistas identificaran los productos y tonalidades necesarias para su pedido. Gracias a él, fue posible estandarizar y asegurar la calidad de los materiales que llegaban desde Europa.
Retrato de la familia Serra Aparicio, ca. 1910 - 1915.
Foto de estudio. Retrato de Elena, ca. 1950–1955, tomado en el lugar donde hoy se ubica la ventanilla de cobro.
La fundación de Casa Serra comenzó como una tienda para doradores y tlapalería que eventualmente fue evolucionando a ser una tienda para artistas. Esta labor fue consolidada a través de las generaciones que han llevado este proyecto durante 120 años.
Un mapa del Centro Histórico de la Ciudad de México que Francis Alÿs dibujó para el libro de Licenciado Verdad. Alÿs marcó los lugares que solían frecuentar “los del Centro”, entre ellos Casa Serra.
Cartel conmemorativo por la celebración de los 90 años de la fundación de Casa Serra.
Reloj Longines, 1889. Objeto personal de Paco Serra.
La fundación de Casa Serra comenzó como una tienda para doradores y tlapalería que eventualmente fue evolucionando a ser una tienda para artistas. Esta labor fue consolidada a través de las generaciones que han llevado este proyecto durante 120 años.